“Las soluciones inerciales basadas en techos, paredes o suelos radiantes contribuyen a la mejoría en la calidad del aire y su efecto sobre la productividad en dos aspectos: la ausencia de ruidos y la alta calidad del aire”

El pasado 6 de septiembre de 2017 y patrocinado por United Technologies (más conocida en España por su subsidiaria Carrier) se publicaba en la sección GLabs de la publicación online de The Guardian un artículo en el que se ponía de manifiesto la influencia de la calidad del aire en la capacidad cognitiva y en determinados aspectos de la salud de los trabajadores.

En ambientes en los que la ventilación no es adecuada, resulta frecuente la aparición de dolores de cabeza y malestar general, produciéndose además una reducción en la capacidad productiva del trabajador motivada por ese entorno. Según afirma Mahesh Ramanujam, presidente de la sección estadounidense del Green Building Council, esa situación es generada por una concentración excesiva de dióxido de carbono en los recintos

Para llegar a esa conclusión se realizaron dos estudios: Uno sobre 24 personas durante 6 días y otro sobre 109 personas repartidas en 10 edificios ubicados en distintos lugares de Estados Unidos, de los cuales 6 estaban certificados como verdes.

En el primer caso se reproducían en un ambiente controlando la calidad del aire en un edificio convencional, en otro certificado como “Green” y en otro igual a este último pero con ventilación incrementada hasta el doble de la exigida a edificios convencionales. Los resultados demostraron que los marcadores cognitivos eran un 26% superiores en un edificio “Green” respecto al convencional y el valor máximo se alcanzaba con el edificio “Green” dotado de ventilación aumentada en el que se llegaba al valor del 101% en marcadores cognitivos.

El segundo estudio sirvió para confirmar los resultados relativos a la función cognitiva y la mejoría del estado de salud de los participantes en cuanto a calidad del sueño, nauseas, irritación de garganta o dolores de cabeza.

Resultados muy relevantes

Como conclusión, se afirmaba en el citado artículo que el coste de doblar el nivel de ventilación de un edificio era de 40 $/persona·año mientras que el incremento de la productividad se elevaba entre 6.000 y 7.000 $/persona·año. El coste de implementar la mejora de la ventilación puede ser incluso menor cuando se recurre a tecnologías energéticamente eficientes.

No cabe ninguna duda de que cualquier medida orientada a mejorar la calidad del ambiente de trabajo contribuye a mejorar los resultados obtenidos por las empresas. En ese sentido, las soluciones inerciales basadas en techos, paredes o suelos radiantes contribuyen a esa mejoría en dos aspectos: la ausencia de ruidos y la alta calidad del confort generado.

Las soluciones inerciales combinadas con sistemas de ventilación eficientes y de calidad constituyen la solución óptima en la climatización de oficinas no sólo por el entorno saludable que se genera sino por su elevada eficiencia energética

José Manuel Santiago, Business Development Manager Uponor Iberia

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Uponor

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